domingo, 16 de febrero de 2014
Cosas que contar.
Hoy no estás, ni ayer, ni nunca.
No presenciaste como se me cayó el primer diente, ni cómo fue mi primer amor. No me viste llorar cuando perdí un combate ni me arropaste cuando estuve enferma. No sabes que soy más de ciencias que de letras, ni que a pesar de ello amo escribir. No tienes ni idea de mis gustos, a penas recuerdas que toqué la guitarra durante años, ni conoces mi pasión enfermiza por el karate.
Pero, ¿sabes cuál es el problema? Que nunca te ha importado una mierda no hacerlo. Nunca me dijiste que me quieres, ni lo mucho que te enorgullece ser mi padre. No ha habido amor por tu parte, ni gratitud, ni nada. Nada. Solo el vacío que me dejaste y que, con el tiempo, juro que se llenará.
Querido padre, algún día te darás cuenta de que no debiste abandonarme.
lunes, 10 de febrero de 2014
Rabia.
Te centras en una idea, una meta. Piensas el camino y cómo conseguir salvar cada uno de los escollos, y, cuando lo único que te queda es un suspiro, una breve zancada para lograr alcanzar tu principal destino, alguien viene y corta cada uno de tus sueños, haciendo añicos tu ya dañado corazón.
domingo, 9 de febrero de 2014
Poesía IV
Amor renacido,
amor que lucha
por no perder lo vencido.
Amor elegante, pobre,
venenoso, altivo...
Amor es amor,
sin palabras ni signos.
Y amar, ¿qué es amar, amigo?
Amar es creer
que existe el destino
y que como unidas estrellas
de color blanquecino,
continuamos el lento
e inestable camino.
sábado, 8 de febrero de 2014
Poesía III. Sueños plomizos.
Amanecer tardío,
ciudad aún duerme
bajo el sol caído.
No queda esperanza,
ya no hay amor,
solo el olvido
del sueño que un día
por la realidad se deshizo.
¿Luchar, ganar al destino?
'¿Por qué hacerlo?'
preguntan los niños.
Luchemos por ser dueños
de nuestra alma y camino.
Levantad, corazones dormidos,
que esta batalla
aún no se ha perdido.
Poesía II
De ojos azules y piel clara
Corazón risueño,
alma encantada.
No es de la nobleza,
mas no le hace falta,
pues es rico
en la grandeza del alma.
Poesía I
Yo, que creí que el amor no existía
Que era cosa de cuentos,
de fantasía,
¿dónde quedaron sentimientos?
¿Dónde el corazón?
Primavera decían que era para enamorarse
mas el otoño llegó...
rompiste todos los esquemas
Tú, mi fuego, mi amor.
Sirvámonos la vida, copa en mano
que como alcohol cura mis heridas
el calor de tus labios.